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Cuando no sabes qué más tirar



Cuando descubres el minimalismo, al principio es relativamente fácil desprenderte de cosas, porque la mayoría tendemos a acumular objetos que no necesitamos. Pero a medida que vas avanzando en tu proceso es normal que llegue ese momento en el que te sientes un poco estancado, cuando aún sientes la necesidad de reducir y tirar cosas, pero ya no sabes cómo.


Estás utilizando todo lo que tienes y parece que cada objeto tiene su función. Pero aún sientes esa necesidad de más espacio, de más libertad, o quizás todavía tienes problemas para mantener el orden porque aún tienes demasiadas cosas.


Yo conozco bien esta sensación. De hecho, me encuentro actualmente en uno de esos momentos. Hace más de tres años que me inicié en el minimalismo y, desde entonces, no he parado de reducir mis pertenencias. Aun así, todavía siento que pierdo energía por tener demasiadas cosas que me estorban. El problema es que todo lo que tengo me parecen necesario.


Ya he pasado otras veces por esta fase y sé que con paciencia y un poquito de tiempo siempre voy encontrando la manera de deshacerme de más objetos, si realmente lo necesito. Así que os quiero contar algunos trucos que me ayudan a superar esta fase para continuar avanzando en mi proceso de minimalizar mi casa.


El primer consejo es que reflexiones muy bien sobre para qué quieres seguir reduciendo en realidad. Recuerda que tener menos cosas no es el objetivo del minimalismo, sino una consecuencia de practicar este estilo de vida. Asegúrate de no reducir por seguir la moda o por competir con otros minimalistas, sino por una necesidad real y profunda de facilitarte las tareas cotidianas, o para tener más paz mental, o para hacer un trabajo de autoconocimiento... Tener clara tu motivación para hacer este cambio te ayudará a discernir mejor lo que necesitas y lo que no.


Aunque ya hayas reducido mucho y sientas que sabes bien lo que tienes, te puede ayudar hacer este proceso como si fuera la primera vez, haciendo una revisión de toda la casa por categorías de cosas. O sea, recopila por toda la casa todos los objetos que pertenecen a una misma categoría y ponlos en un montón para ser realmente consciente de lo que tienes. A mí, este ejercicio nunca deja de sorprenderme.


Las cosas que necesitas pero utilizas muy poco, te aconsejo guardarlas en un trastero, o en algún otro sitio fuera de la vista y separadas de las cosas que utilizas a diario. De esta manera no te estorbarán en el día a día, te dará más sensación de orden y de amplitud. Al tenerlas fuera de la vista, es probable que te acabes dando cuenta de que, en realidad, no las necesitas.


Presta mucha atención al sentimiento de culpa y revisa si estás guardando algunas cosas solamente porque están todavía en buen estado o porque te costaron mucho dinero. El hecho de que utilices un objeto no significa necesariamente que lo necesites. Si no te encanta o podrías pasar sin él, despídete con agradecimiento y pásalo a otra persona que lo pueda aprovechar mejor que tú. Vender, donar o regalar: hay opciones de sobras.


Utiliza el truco de la caja del limbo, que es el nombre que le doy a una caja –o una bolsa, en su defecto– donde vas a ir metiendo todas esas cosas que crees que ya puedes dejar ir, pero todavía no estás del todo seguro. Mételas en la caja del limbo y déjalas allí durante un mes, o el tiempo que consideres necesario para asegurarte de que no lo vas a necesitar. Si después de un tiempo te has olvidado de ellas y no las has echado de menos, ya sabrás que puedes dejarlas ir tranquilamente.


Por último, mi consejo más importante: ¡Ten paciencia! Recuerda que el minimalismo es un proceso de transformación personal muy profundo, y lleva tiempo cuando se hace bien. No te fuerces a tirar cosas cuando todavía no estás preparado; pero, por otro lado, tampoco tires la toalla ni interrumpas el proceso.


Especialmente en estos momentos de bloqueo observa con mucha atención tus pensamientos, tus sensaciones y tus emociones, porque estos son los que te irán guiando. Sigue enfocándote en tu objetivo y en tus motivaciones para aplicar el minimalismo a tu estilo de vida, y ya verás cómo poco a poco irás encontrando la forma de avanzar.