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¿Qué es el minimalismo?



Hay mucha gente hablando de minimalismo, y muchas formas diferentes de entenderlo. Como no hay una descripción oficial del minimalismo como estilo de vida, y tampoco creo que exista una única definición correcta, quiero explicarte el concepto personal que he ido desarrollando a lo largo de mi propia experiencia.


El minimalismo es una filosofía de vida que se extiende en todos sus ámbitos, mucho más allá de lo material o lo estético. Es la actitud de enfocarse conscientemente en lo importante, dando fuerza a las cosas que tienen mayor impacto positivo en nuestra vida y nos acercan a nuestro propósito.


Al pensar en el minimalismo, nos suele venir a la mente un apartamento vacío, o un hippie que lleva todas sus pertenencias en una mochila. Sin embargo, el minimalismo no va de vivir con lo mínimo imprescindible. Si eso fuera así, bastaría con desprenderte de todas tus posesiones para ser feliz. Pero no funciona así, ¿verdad que no?


El minimalismo supone una transformación, principalmente a nivel interno, en nuestra forma de pensar y de percibir el mundo. Tener pocas cosas es solo un medio que nos ayuda a identificar lo importante, pues es difícil escuchar nuestro interior cuando estamos sobrepasados de objetos que nos distraen, que nos dificultan las tareas diarias y que nos roban nuestro tiempo, dinero y energía.


Esta es la razón por la que la mayoría nos iniciamos en el minimalismo haciendo una buena limpieza en casa, desprendiéndonos de todo lo que nos estorba. Esto suele poner en marcha una serie de cambios en cadena: tenemos más tiempo, descansamos mejor, nos volvemos más eficientes, tenemos más energía y motivación.


Nuestra casa refleja nuestro estado interior. Por eso, cuando cambiamos nuestro entorno propiciamos una transformación personal.


Una vez hemos roto el círculo vicioso gracias a esta limpieza, podemos trasladar la experiencia a todos los ámbitos de la vida: las relaciones, las finanzas, el trabajo, la alimentación... ¡hasta tu forma de pensar! Podemos simplificar cada faceta de nuestra vida cotidiana para hacerla más fácil y manejable. Y aquí es donde ocurre la magia.


Una vida minimalista es una vida consciente. Cuando te liberas del caos que te sobrepasa, puedes elegir conscientemente dónde enfocas tu atención, para lograr los mejores resultados en lo que sea que te propongas.


El minimalismo te hace libre porque te devuelve el control sobre tu vida y te abre un mundo nuevo de posibilidades que antes parecían imposibles. Dejas de navegar a la deriva, y te vuelves dueño de tu destino.